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La carrera completa

    El día de mi cumpleaños, recibí el regalo perfecto.  Mi padre decidió tomarme a un juego de béisbol.  Estaba muy feliz cuando él me dijo que vamos este día.  Llegábamos al campo de béisbol y no tuvimos que esperar en una cola porque estaba un hombre vendiendo boletos afuera.  En los asientos, mi padre me dijo que tan pronto como su jugador favorito tuviera su turno, él golpeara una carrera completa.  Esperaba nerviosamente para este jugador a llegar.  Dentro de poco, estaba su turno.  Todo el mundo lo estaba mirando.  En su primera tentativa, recibió un “strike,” y todos abucheaban.  Pero en la segunda tentativa él golpeó la pelota muy fuerte y lo voló hasta el otro lado del estadio.  Todo el mundo se ponía de pie y gritaba mucho.  Yo gritaba también con mi padre.  El resto del juego estaba muy divertido e interesante, pero la carrera completa fue la parte mejor.  Inmediatamente después del juego se terminó, se pedí a mi padre si me trajera a otra juego.  Él dijo que en cuanto tuviéramos algo para celebrar, fuéramos a otro juego de béisbol.  Y con eso, regresábamos a la casa.

Otoño

    Otoño es mi estación favorito.  Me gusta la Primavera también, pero es demasiado caliente en el verano y frío en el invierno para mi.  El tiempo y la temperatura en el otoño son perfectos.  El aire es fresco y muchas veces hay una brisa, pero no es muy frío cuando hace sol.  Siempre hay muchas personas afuera disfrutando con amigos, andando en bicicleta, o caminando con perros.  En el otoño, recuerdo mis años en el colegio, cuando corrí “cross-country” con el equipo.  A veces cuando no estoy tan perezoso como normal, voy corriendo un poco.  Es una actividad muy agradable, y hay un camino bueno desde los vecindarios cerca de la escuela hasta el patio de recreo y más allá.

    Lo que me gusta más de otoño son las hojas.  Los árboles empiezan a cambiar de verde a rojo, naranja, y amarillo.  Son brillantes, como fuegos.  Después, las caen a la tierra y cubren todo.  Me encanta cuando, como ahora, hay hojas por todas partes.  No solo están en el suelo sino también en el aire, cuando la brisa llévalas en círculos.  Es divertido tratar de cogerlos.

    Mi actividad favorito en otoño es tomar fotos.  Ya soy fotógrafo, y toma fotos de cualquier cosa todo el tiempo.  Pero en otoño, es tan bella afuera que todas las fotos son muy lindas.  Hay tantos sujetos diferentes y colores radiantes.  Nunca puedo tachar a mis fotos de otoño porque me gusta mirarlos tanto.  Estaré muy triste cuando el invierno llega.

    En este artículo de opinión, el autor, D’Artagnan, escribe sobre Barack Obama, quien lo vea como “un ganador imparable.”  Lo opina que Obama es “el político más talentoso que ha aparecido en Estados Unidos en los últimos tiempos.”  Me pareció interesante este artículo porque es sobre un sujeto muy importante y predominante ahora en no solo nuestra país, sino también el mundo entero.  Me interesa las opiniones diferentes de personas en otras países sobre el resultado de la elección.  Yo apoya a Obama y estoy de acuerdo con mucho que dice el autor.  Sin embargo, pienso que es un poco temprano para decir cosas tan buenas sobre Obama.  Solo sabemos lo que hemos escuchado y que podemos adivinar de sus acciones anteriores.  Debemos esperar a ver como él trabaja en la Casa Blanca.  Hay muchas buenas señales que indican que él si hará bueno trabajo; por ejemplo, “Durante los últimos doce meses de campaña, Barack Obama solamente ha mejorado en cada prueba que se le ha puesto.”  También parece que él cometió menos errores que McCain.  Espero que continuará este modelo cuando llega a ser presidente.  Aprendí en este articulo que “en Nueva York a las diez de la mañana el 5 de noviembre […] se agotaron las ediciones de The New York Times, algo que no había sucedido desde el 12 de septiembre del 2001.”  Pienso que este es gran indicación de la interés que tiene todos en esta elección y nueva presidencia.  Es muy posible que el autor es correcto en su evaluación de Obama; le parece que muchos ciudadanos de los Estados Unidos la concuerdan.  Yo tengo mucho optimismo—más que yo jamás he tenido después de una elección (especialmente porque es la primera en que he participado)—pero voy a esperar a ver cómo actuar Obama cuando está en la Casa Blanca.  El autor no dice algo que creo que no se diría en un periódico norteamericano.  En los periódicos norteamericanos es posible decir casi cualquier cosa en un artículo de opinión como este.

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   En este fragmento del cuento La ciudad y los perros, el papel del pasado es imprescindible.  El protagonista, Alberto, regresa a la casa de su juventud; durante su visita él piensa mucho sobre cómo ha cambiado su madre.  Los personajes y los lectores pueden sentir nostalgia en estas meditaciones y en los sucesos del cuento.  El autor, Mario Vargas Llosa usa las observaciones de Alberto para mostrar a los lectores la importancia del pasado en no sólo el cuento, sino en la vida real también.

    Hay muchas partes del cuento en que la importancia del pasado es evidente en los tonos de nostalgia sobre la juventud.  Alberto dice al principio que, “Años atrás, él y los muchachos del barrio gritaban también “chocolateros” a los cadetes del Colegio Militar” (l.3-5, p.137).  Parece que Alberto recuerda eso con cariño.  Ahora él tiene pensamientos diferentes sobre los cadetes de los que tuvo cuando fue niño, pero todavía entiendo a estos muchachos.  Esta parte del cuento es importante porque muestra que Alberto ha cambiado, pero no totalmente.  También muestra a los lectores que todos cambian en realidad y aún aprendemos nuevas cosas y métodos de pensar, siempre es posible mirar al pasado con nostalgia.

    Las observaciones que Alberto da sobre su madre apoyan en particular la idea que el pasado es muy importante en el cuento y en la vida real.  Él “recordó una época relativamente próxima: su madre pasaba horas ante el espejo, borrándose sus arrugas con afeites, agrandándose los ojos, empolvándose; iba todas las tardes a la peluquería y cuando se disponía a salir, la elección del vestido precipitaba crisis de nervios.  Desde que su padre se marchó se había transformado” (l.36-40, p.138).  Esta memoria es una parte elemental del cuento porque describe un tiempo cuando todo estaba normal y no había un problema, y la razón porque la vida de los personajes cambió tanto.  Muestra el impacto que el suceso del pasado cuando el padre se marchó tiene en el presente.  La madre ha cambiado totalmente por sólo esta razón.  Ayuda a los lectores a entender que cosas cambian que no esperarán, y que deben disfrutar de la vida cuando todo está bien. 

    Otra observación de Alberto sobre su madre es aun más drástica, y también es buen ejemplo de la importancia magno del pasado.  Él observa que “Antes, ella lo enviaba a la calle con cualquier pretexto para disfrutar a sus anchas con las amigas innumerables que venían a jugar canasta todas las tardes.  Ahora, en cambio, se aferraba a él, exigía que Alberto le dedicara todo su tiempo libre y la escuchara lamentarse horas enteras de su destino trágico” (l.70-73, p.138).  Con eso, el autor intenta a decir que no nos damos cuenta de cuales cosas son más preciosas hasta que las hemos perdido.  La madre de Alberto pasó mucho tiempo en pensar sola en si misma en vez de en su marido.  Cuando él salió, su vida cambió.  Alberto también observa que ella “constantemente caía en trance: invocaba a Dios y rezaba en voz alta.  Porque también en eso había cambiado.  Antes, olvidaba la misa con frecuencia y Alberto la había sorprendido varias veces cuchicheando con sus amigas contra los curas y las beatas.  Ahora iba a la iglesia casi a diario, tenía un guía espiritual […]” (l.73-77, p.138-139).  Este es un ejemplo de la diferencia extrema entre la madre de antes y la madre de ahora.  Ella ha vuelto tan religiosa que casi es como otra persona totalmente.  Este cambio afecta mucha a las relaciones entre Alberto y ella, que es una de las temas del cuento.  Por eso, es evidente que esta descripción es significativo al texto.  El autor la compara a la vida real porque intenta a mostrar a los lectores otra vez que a veces el pasado tiene gran impacto en el presente.  Todos deben cuidar en que hacen hoy día porque es probable que puede afectar que pasará en el futuro.

    La transformación de la madre de Alberto es buen ejemplo de que puede fallar, y como solo un evento en el pasado (como en el cuento, el hombre marchándose de ella) puede afectar tanto la vida de una persona.  En el cuento, este suceso influye todo que ocurre en el presente con Alberto y su madre.  Si no había ocurrido, todo estuviera diferente (y probablemente, mejor).  Al fin, los lectores deben entender que el pasado es muy importante en la vida real, y que también deben prestar atención al uso del pasado en este cuento para entenderlo completamente.

 

 

 

    El fin de semana pasada estaba muy agradable para mi.  Después de clases el viernes, fue con mi compañera de habitación a su casa, que es entre la universidad y mi casa, donde me reúno con mi padre.  Mi padre me conducía por como 45 minutos hasta que llagamos a nuestra casa.  Allí vi el resto de mi familia por el primero vez desde el empiezo de escuela.  Abracé a no sola mi madre, mi hermana, y mi abuela, pero también mi perra y mi gata.  Mechelen, la perra, estaba más interesado en oler mis pantalones porque el perro de mi compañera de habitación había rozado contra mi más temprano.  Pienso que Mia, la gata, no me reconoció al principio, pero después de cómo un minuto, ella estaba muy entusiasmada en verme.

    No hice casi nada el sábado con la excepción de dormir y mirar la tele.  Necesitaba descansar un rato después de una semana muy agitado.  El domingo, fui con mi madre, mi hermana, y mi abuela a un laberinto de maíz.  Mi hermana, Olivia, y yo pasamos casi una hora en el laberinto; estaba un poco difícil y confuso pero nos divertimos mucho.  Estaban animales allí (pero no en el laberinto) porque fue una granja.  Visitamos a los cerdos, que estaban muy amables.  Me gusté mucho sus narices.  También buscamos unas calabazas en un campo.  Encontramos unos que estaban muy buenos, pero fue un poco fastidioso porque tantos estaban demasiados perfectos.  Ya no hay calabazas interesantes, con verrugas y formas únicos.

    El lunes pasé con Olivia porque ella tuviera escuela el martes, desafortunadamente.  Nosotros caminábamos al centro comercial con una amiga donde fuimos a unas tiendas, incluyendo Starbucks por supuesto.  Estaba un día muy bonito y divertido.  No hice mucha tarea durante el fin de semana, pues tuve mucho que hacer cuando regresé a la universidad, pero lo valió.  Me encanta las vacaciones.

Cuando estoy escribiendo,

El mundo real puedo abandonar.

Todo que estaba haciendo

Ahora no me frustra,

Y mis problemas

Desaparecen.

 

Con papel y lápiz o mi computadora

Puedo empezar.

Las ideas comienzan

Y las palabras aparecen.

En formas diferentes,

En varias ritmos,

Las cosas que imagino

Llegue a ser real.

 

Poesía es algo

Que es simple para mi

(en inglés, por lo menos).

Me gusta jugar

Con las palabras y rimas,

Cambiándolos como quiero.

 

También creo cuentos originales;

A veces es muy fácil…

Siempre estoy creando personajes y situaciones

En mi mente,

Y cuando me sienta para escribir

Las palabras vienen fácilmente

Como agua entre mis dedos.

 

Pero a veces es difícil…

Miro el papel con una mirada inexpresiva,

Tratando y tratando de encontrar

Que debo poner,

O cómo decir algo.

 

Cuando no escribo

Porque hay demasiado para hacer

En la escuela o simplemente en mi vida

Empiezo a tener un sentimiento,

Como un picor,

Y nunca lo sale

Hasta que escribo algo.

 

Ahora estoy muy lento,

Especialmente con obras más largas,

Pero con práctica puedo mejorar,

Estoy seguro.

Es necesario,

Porque mi meta

Es llegar a ser una autora.

El día más bella

    Estoy en un banco cerca del campanario.  He pasado este banco cada día cuando voy a mis clases, y siempre he pensado que estuviera una locación agradable para simplemente leer y relajar.  Hoy es la primera vez que lo he tratado y ya me encanta.  Es un poco caliente a pleno sol, pero hace buen tiempo a la sombra, donde está mi asiento.  Otoño es mi estación favorita.  Desde aquí veo unos dormitorios, pero son escondidos en parte detrás de algunos árboles.  Huelo el aire y sonrío porque es tan fresco…ni un pizca de gases de combustión ni humo de cigarrillo, que desafortunadamente es muy común normalmente en el campus.  Yo no soy el único disfrutando del día bella.  Otros estudiantes sientan en sillas y caminan con amigos.  Una chica se está acostado en su estómago en el hierba, leyendo.  Pájaros vuelan de un árbol a otro, y ardillas buscan frutos secos y persiguen el uno a otro como juego.  Un dueño anda cerca de mi con un perrito mono.  El perro me acerca y lama mi zapato.  Más tarde, oigo ladridos y me pregunta si es el mismo perro.  Hay muchos otros sonidos también.  Oigo música de Ball Circle y algunas helicópteros y aviones pasan por arriba.  Grillos son por todas partes, y el fuente salpica en el fondo.  Estudiantes que me pasan en el camino hablan de varias cosas: clases, deportes, el tiempo.  Mi compañera de habitación me encuentra por accidente y hablamos por unos minutos.  Después de que ella sale, yo mira felizmente a los árboles, que son oscilando en la brisa fresca.  Un niño con un monopatín me pasa, y el silencio regresa.  Es un día perfecto para estar afuera: tranquilo y hermoso.  Después de unos pocos minutos más de observar la naturaleza, abro mi libro y empiezo a leer.

    Era 2001 cuando ocurrió por la primera vez.  Estaba leyendo en el parque, sentado en su asiento favorito como hacía todos los domingos, cuando lo pasaron dos perros con sus propietarios.  Él los miró por un momento y regresó a su libro.  En el fondo, oyó una conversación.  Dos voces estaban hablando sobre tópicas raras como ardillas y huesos.  Distraído, miró arriba otra vez para ver quienes estaban hablando.  No fue los propietarios, pero no estuvo ningún otra persona cerca.  En ese momento, se dio cuento de que las bocas de los perros estaban moviendo.  No, no puede ser… él pensó.  Pero mientras que los observaba, él no pudo negar que sí era los perros que estaban hablando.  Asombrado, dejó caer su libro y levantó.  Los seguía por unos minutos, escuchando.  “¡Que rara!” exclamó.  Los propietarios lo miraron como si fuera loco, y los perros pararon de hablar.  “Lo siento,” dijo.  Por el resto del día, los buscaba todos los perros que pudría encontrar.  Era el mismo.  Todos los entendería como si fueran seres humanos.  Estaba asustado a dormir por miedo de que se despertara y no fuera real.  Sin embargo, sí dormía.  Cuando se levantó, corrió inmediatamente de su casa y buscó otra vez un perro.  Encontró en cambio un gato.  Tuvo una idea y dijo al gato, “hola…¿como estás?”  El gato lo miró con desdén y respondió, “humano estúpido.”  Él reyó.  “Fascinante.”  Eventualmente lo descubría que los animales no pudieron entender a él, aunque él entendía todo que ellos dijeron.  Intentaba a comunicar a muchas personas sobre su talento, pero nadie lo creía.  Su perdida, lo decidió.  Nunca descubrió como este había ocurrido a él, pero no lo molestaba mucha.  Estaba contenta con su habilidad y su vida, y llenaba su casa con muchos animales domésticos para que siempre tuviera compañía.  Cuando sus padres o parientes mencionaban que él pareció solitario (que lo hacían a menudo), él dijo simplemente, “tengo mis mejores amigos – mis animales,” y se sonreía secretamente.

 

    En el cuento, La casa de los espíritus, por Isabel Allende, un gran terremoto aterroriza a un pueblo y sus habitantes.  El estilo de la autora es muy descriptivo.  Hay mucho uso de imágenes y enumeración para contar que ocurre.  Allende utiliza estas imágenes, en particular, en este extracto del cuento, para ayudar a los lectores a ver la escena en sus mentes, entender que está pasando, y relacionar con los personajes.

    Las descripciones muy visuales ayudan a los lectores a casi ver por real que pasa en el cuento.  Por ejemplo, Allende describe “la tenue columna de humo blanco del volcán” (l.13, p.26) y “la ventana abierta de par en par y las hortensias plantadas por Fèrula pisoteadas” (ll.34-35, p.27).  Cuando lee estas frases, no es difícil de imaginar las escenas.  Por eso, los imágenes que Allende emplean son muy importantes al entendimiento del cuento.

    Hay muchos imágenes que son muy interesantes y visuales que los ayudan a los lectores a comprender que está ocurriendo.  Particularmente, unos símiles fascinantes son útiles.  Como modelo, el volcán es comparado a un “dragón furioso” deberse al fuego y humo que echa (l.46, p.27).  También, “los álamos se tambalearon como borrachos” (l.49, p.27) y “hubo edificios que cayeron como dinosaurios heridos” (l.114, p.29).  Estas imágenes ayudan los lectores a entender el gran parte de la destrucción del pueblo y como afectaría los habitantes.

    El tercer método en que los imágenes ayudan los lectores es que muestran como han sido afectado los personajes del cuento, y causan los lectores a relacionar con ellos.  Entonces, en la descripción de la ceniza que cayó “como coronación del castigo” (l.118, p.29), es posible entender que los habitantes ven este desastre como una punición deberse a algo mal que han hecho.  Otros ejemplos indican los emociones de ellos, y como reaccionan después de termina el terremoto.  Aunque los lectores probablemente nunca han experimentado una desastre como eso, los imágenes enumerados ofrecen a ellos la oportunidad a ver como sería.

    Por fin, los buenos y únicos imágenes en La casa de los espíritus añaden no solamente mucho al bella estilo del cuento, pero sirven también una parte imprescindible al entendimiento del argumento.  Los lectores terminan con una comprensión por lo general afectado en gran parte por estos imágenes.

 

    Por las primeras semanas después del terremoto, había mucha tristeza y temor en el pueblo.  Los parientes de los muertos necesitaban enterrarlos, y los parientes de los heridos cuídenlos constantemente.  Ningún de los habitantes podía parar mirando nerviosamente al volcán en el fondo que continuó a brotar humo por días.  Fue un horrible recordatorio constante de que había ocurrido.  El pueblo había sido casi destruido deberse a esta catástrofe: grietas enormes quedaron a través del centro, y árboles caídos obstruyeron las calles; donde estaban casas, ahora solo hubo montones de ladrillos y tejas, y donde habían vivido los animales, no hubo nada pero un gran estanque lleno de plumas y gallinas muertos.  Las cosechas fueron arruinados, entonces toda la comida que quedó estaba recogido y compartido con cuidado para que todos recibieran algo. 

    En cuanto a los habitantes, Esteban no podía hacer nada por mucho tiempo y perdió su sentido del humor por algunas días, pero cuando estaba casi recuperado empezó a contar chistes otra vez; gracias a Pedro García, no tenía ningún herida demasiado mal.  Blanca y Pedro Tercero pasaron más tiempo juntos que antes, si este es posible.  Sin embargo, les ofrecieron más amor con apoyo que con desenfreno. 

    Últimamente, los residentes empezaron a construir otra vez las casas.  Recibieron ayuda de algunas personas nuevas porque habitantes de las aldeas mas cerca al volcán movieron a otros pueblos mas lejos, incluyendo esto.  Como una familia, el pueblo empezó a recuperar, y después de pocos meses, todo estaba casi normal otra vez.  Dejaron uno de los barcos encima de la colina, donde lo había puesto la ola, como un recordatorio de todo que había ocurrido.  Nunca olvidaran.

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