En este fragmento del cuento La ciudad y los perros, el papel del pasado es imprescindible. El protagonista, Alberto, regresa a la casa de su juventud; durante su visita él piensa mucho sobre cómo ha cambiado su madre. Los personajes y los lectores pueden sentir nostalgia en estas meditaciones y en los sucesos del cuento. El autor, Mario Vargas Llosa usa las observaciones de Alberto para mostrar a los lectores la importancia del pasado en no sólo el cuento, sino en la vida real también.
Hay muchas partes del cuento en que la importancia del pasado es evidente en los tonos de nostalgia sobre la juventud. Alberto dice al principio que, “Años atrás, él y los muchachos del barrio gritaban también “chocolateros” a los cadetes del Colegio Militar” (l.3-5, p.137). Parece que Alberto recuerda eso con cariño. Ahora él tiene pensamientos diferentes sobre los cadetes de los que tuvo cuando fue niño, pero todavía entiendo a estos muchachos. Esta parte del cuento es importante porque muestra que Alberto ha cambiado, pero no totalmente. También muestra a los lectores que todos cambian en realidad y aún aprendemos nuevas cosas y métodos de pensar, siempre es posible mirar al pasado con nostalgia.
Las observaciones que Alberto da sobre su madre apoyan en particular la idea que el pasado es muy importante en el cuento y en la vida real. Él “recordó una época relativamente próxima: su madre pasaba horas ante el espejo, borrándose sus arrugas con afeites, agrandándose los ojos, empolvándose; iba todas las tardes a la peluquería y cuando se disponía a salir, la elección del vestido precipitaba crisis de nervios. Desde que su padre se marchó se había transformado” (l.36-40, p.138). Esta memoria es una parte elemental del cuento porque describe un tiempo cuando todo estaba normal y no había un problema, y la razón porque la vida de los personajes cambió tanto. Muestra el impacto que el suceso del pasado cuando el padre se marchó tiene en el presente. La madre ha cambiado totalmente por sólo esta razón. Ayuda a los lectores a entender que cosas cambian que no esperarán, y que deben disfrutar de la vida cuando todo está bien.
Otra observación de Alberto sobre su madre es aun más drástica, y también es buen ejemplo de la importancia magno del pasado. Él observa que “Antes, ella lo enviaba a la calle con cualquier pretexto para disfrutar a sus anchas con las amigas innumerables que venían a jugar canasta todas las tardes. Ahora, en cambio, se aferraba a él, exigía que Alberto le dedicara todo su tiempo libre y la escuchara lamentarse horas enteras de su destino trágico” (l.70-73, p.138). Con eso, el autor intenta a decir que no nos damos cuenta de cuales cosas son más preciosas hasta que las hemos perdido. La madre de Alberto pasó mucho tiempo en pensar sola en si misma en vez de en su marido. Cuando él salió, su vida cambió. Alberto también observa que ella “constantemente caía en trance: invocaba a Dios y rezaba en voz alta. Porque también en eso había cambiado. Antes, olvidaba la misa con frecuencia y Alberto la había sorprendido varias veces cuchicheando con sus amigas contra los curas y las beatas. Ahora iba a la iglesia casi a diario, tenía un guía espiritual […]” (l.73-77, p.138-139). Este es un ejemplo de la diferencia extrema entre la madre de antes y la madre de ahora. Ella ha vuelto tan religiosa que casi es como otra persona totalmente. Este cambio afecta mucha a las relaciones entre Alberto y ella, que es una de las temas del cuento. Por eso, es evidente que esta descripción es significativo al texto. El autor la compara a la vida real porque intenta a mostrar a los lectores otra vez que a veces el pasado tiene gran impacto en el presente. Todos deben cuidar en que hacen hoy día porque es probable que puede afectar que pasará en el futuro.
La transformación de la madre de Alberto es buen ejemplo de que puede fallar, y como solo un evento en el pasado (como en el cuento, el hombre marchándose de ella) puede afectar tanto la vida de una persona. En el cuento, este suceso influye todo que ocurre en el presente con Alberto y su madre. Si no había ocurrido, todo estuviera diferente (y probablemente, mejor). Al fin, los lectores deben entender que el pasado es muy importante en la vida real, y que también deben prestar atención al uso del pasado en este cuento para entenderlo completamente.